Juan Antonio Cortés

Digital and traditional Illustration

tienda online Juan Antonio Cortes

Redbubble

Qué es Redbubble, la tienda online favorita de muchos artistas.

Analizamos la tienda virtual de Redbubble, donde miles de artistas comparten sus diseños para venderlos en los formatos más variados y apetecibles. Una oda al consumismo donde podemos subir nuestro diseño y en un par de minutos tendremos medio centenar de productos listos para vender.

Nada mejor que los chic@s de Redbubble para explicarte en un par de minutos de qué va esto.

Empezamos con lo más sencillo: Redbubble es una tienda online. Pero no cualquier tienda online, sino una de las más completas y extensas en toda la red. ¿Cientos? de miles de productos están disponibles desde el minuto uno debido a que los requisitos para poder vender algo no son muchos. Tampoco es que sean difíciles de cumplir: solo te hará falta crearte un perfil, y empezar a subir imágenes que puedas luego estampar en los productos.

Nada de cuotas de artista, de pagos mensuales, o de anticipos. No hace falta que nadie recolecte dinero por tí antes, esto no es un Kickstarter. Aquí solo hace falta un diseño, y ni siquiera en una calidad excesivamente alta, dicho sea de paso.

Subir un diseño, pocos pasos pero muchos productos disponibles.

Multitud de productos prediseñados sin hacer un solo click.

El menú de configuración es realmente intuitivo, dejando poco a la imaginación, podremos jugar con los diseños y formatos con pocos clicks y los resultados en los productos «creados» son sorprendentemente fieles a los configurados aquí.

Y otros tantos que ante la duda, aparecen sombreados.

Todo esto sin olvidar las nuevas incorporaciones que se han ido produciendo en los últimos meses, que te piden un nivel más de implicación en el diseño porque el resultado suele ser a un gran alto nivel de personalización.

Ya hemos subido una obra, pero ¿dónde está mi tienda?

El proceso no puede ser más fácil. A poco que tengamos un par de diseños subidos podremos configurar nuestra tienda como queramos. Podemos enseñar el artículo que queramos de cada diseño, limitar los mismos, decidir cualquier detalle sobre cada artículo en concreto, agrupar nuestros diseños por colecciones, importar cabecera de la tienda, etc. Podemos hasta decidir el porcentaje que queremos llevarnos con cada venta, influyendo directamente en el precio final del producto, claro.

Cabecera, logo, colecciones, productos. Mucho que personalizar si tenemos cierta cantidad de material.

Para que veáis como es de versátil la estructura de la tienda, podremos compartir por ejemplo la home de la misma, o decidir mostrar una de las colecciones. Podemos incluso ir más allá y compartir un producto o categoría concreta dentro de esa colección en sí.

Esto facilita que cuando tengamos una gran cantidad de diseños, podamos organizarlos para compartir con el público deseado el producto adecuado y sin mucho esfuerzo.

Cómo competir con los otros artistas. ¡Miles de productos y todos lucen de maravilla!

Es posible que hayas elaborado tu tienda, personalizado cada detalle, descargado y compartido imágenes en tus redes, y te parezca la mejor tienda online del mundo. Nada más lejos de la realidad, no es por quitarte méritos, pero hay un par de miles ilustradores que pasaron por ese mismo camino ya.

De hecho, tienes con que solo hagas click en cualquiera de los productos de cualquiera de los otros artistas, entrarás en un bucle donde verás cientos de obras cada cual más estupenda que la anterior.

Ahora no es que tu tienda sea peor, es que realmente la competencia es real. Y hay de todo y para todos, lo que puede desanimar al primerizo, porque uno piensa entonces, entre tanta obra, ¿cómo va el público objetivo a ver concretamente la mía?

Ahí entra entonces el reto, que tus diseños sean esos que hagan que entre la veintena que aparece en pantalla sean los que hagan que el espectador haga otro click, y se decante a ver el tuyo al detalle.

Conclusiones: ilustrador, ya estás tardando, necesitas tu tienda online en Redbubble.

Personalmente, hablo desde la perspectiva de un creador que lleva un par de años ya con la tienda abierta y una cosa está clara: la tienda online de Redbubble no te va a solucionar la vida, ni a pagarte el alquiler, ni la hipoteca, y si me apuras ni siquiera las facturas.

Debido a que el artista solo se lleva un porcentaje de cada artículo, y que los artículos son relativamente baratos (muchos de ellos no pasando ni de los 10 euros) mucho tiene que vender uno y en poco tiempo para que el cheque mensual sea ligeramente abultado.

«pocas cosas más satisfactorias hay para un diseñador que sus obras estén rondando en las vidas cotidianas de otras personas»

Aun así, dentro de la lógica del creador, es una tienda que no cuesta un céntimo mantener y que una vez ahí hecha, requiere un mantenimiento mínimo. Y merece la pena. Por poco que hagas, recibir ese email que te dice que has tenido una venta sea por pequeña que sea siempre te alegrará el día. Saber que alguien (que además gracias al inventito de la globalización, suele residir en otro país que no sea el tuyo) ha decidido comprar un producto con uno de tus diseños nunca hace daño.

Y venta a venta, diseño a diseño, llega el día en el que tu tienda luce como esas que te sorprendieron e intimidaron ese primer día que decidiste echar un vistazo a ver cómo lo hacían los demás. En ese momento, te das cuenta de que has construido algo que te ha dado beneficios. Más que beneficios monetarios en bruto, en satisfacción. Porque pocas cosas más satisfactorias hay para un diseñador que sus obras estén rondando en las vidas cotidianas de otras personas, sean del país que sean, te conozcan o no.


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